domingo, diciembre 17, 2017

El primer juego ante Motagua

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Imagen de Diario Costa Rica

La historia morada dice que la primera vez que Saprissa y Motagua se enfrentaron fue el lunes de 15 de setiembre de 1958 en territorio hondureño. Un día antes, el domingo 14, perdimos de visita contra el Olimpia por marcador de 2 a 0.

En el periódico La Nación publicaban una reseña que incluía los detalles de los 2 partidos, aquí les dejamos la que se refiere al juego contra el Motagua. La del Olimpia quedará para otra ocasión.

El triunfo del Saprissa

El emocionante encuentro anterior predispuso ánimos para la jornada del lunes, donde el Motagua se presentaba sumamente reforzado, lo que no fue muy del agrado de la fanaticada local, más inclinada a este equipo que al Olimpia. Y tal como se esperaba, el Saprissa salió a dar la batalla y a vencer, consiguiendo finalmente sacarse la espina al triunfar por dos a uno.

Una primera parte muy bonita, donde la continua presión visitante parecía encerrarse en el duro batallar de una defensa que se había aprendido bien la lección del día anterior en sus antecesores hondureños. Pero también los visitantes no caían ya en la cautela excesiva y se adentraban en el área y tiraban por cualquier lado.

Finalizó con empate a cero goles la primera mitad, aunque la causa habrá de encontrarse en la buena tarde del meta Rizzo y en la mala suerte que en varios lances acompañó a los delanteros visitantes Herrera y Carboni.

Y aunque nuevamente volvió a reproducirse el tanto inicial por parte de Suazo para el equipo local, con evidente carga ilegal al portero Induni, que fue justamente abanderada por el juez de línea, el Saprissa venía mostrando demasiados méritos para otra derrota, todavía más injusta que la anterior. Y reaccionó tan rápidamente que a los dos minutos Marvin, a pase de Vivó, tras bonita jugada, empataba en forma maravillosa, por el disparo y la jugada inicial. Para poco más tarde su mejor hombre en el ataque, Vivó, conseguir la victoria de tiro certero.

Un triunfo ampliamente merecido que tuvo justa base en sus dos mejores hombres: el novel Elizondo Coto defendiendo con bravura y sacando ventajas siempre de defensa central en lucha con Cacabancha, y Vivó como el atacante más rápido y decidido, de cuyos pies salieron los tantos de esa victoria. Uno defendiendo y el otro lanzándose al ataque audaz y valientemente fueron figuras destacadas en esta tarde del equipo visitante. Otro nuevo nombre, el arquero Induni, cumplió siempre a satisfacción, sin que nada haya de imputársele en el tanto sufrido, en el que fue desplazado bruscamente por Cacabancha.

Acoplando a su fútbol bonito mayor efectividad y ganas de lucha, el campeón costarricense consiguió convencer nuevamente al fanático hondureño y empatar la serie. De no haber sido por esa cierta indolencia que pudo comprobarse en algunos de sus delanteros en el primer encuentro, a estas horas el Olimpia no se hubiera encontrado con esa victoria que este factor y el árbitro le ayudaron sobre sus encominables méritos.

De la serie sacamos la conclusión de que el cuadro campeón tico vino a Tegucigalpa con la idea de conjugar sus posibilidades en cuanto a renovar sus filas con nuevos valores. Y a nuestro modo de ver creemos que no pueden quejarse de la experiencia. En su victoria de hoy, los nuevos han sido factor importante; y en la derrota de ayer no le caben culpas a los debutantes sino más bien a los consagrados del ataque. En resumen: bonita serie que ha dejado en los fanáticos catrachos el doble gusto del buen fútbol y de una victoria que por asiada se acepta al máximo, como lo probaron la numerosa asistencia y los continuados aplausos que fueron prodigados a los equipos a lo largo de sus luchas.

Crónica de D.H.C. para La Nación