
Conocé la historia de Roberto "Beto" Fernández y Fausto Leiva, dos figuras fundamentales en los primeros pasos del Deportivo Saprissa y cuyo aporte fue clave para el nacimiento del club.
Cuando se habla del nacimiento del Deportivo Saprissa, el nombre de don Ricardo Saprissa aparece de inmediato. Sin embargo, antes de que el club existiera hubo dos personas que ayudaron a que aquella idea comenzara a tomar forma: don Roberto “Beto” Fernández y don Fausto Leiva.
Eran vecinos en el barrio Los Ángeles de San José, compartían la pasión por el fútbol y trabajaban juntos en la zapatería de don Fausto. Desde ese pequeño local empezó a tomar forma el equipo infantil que, con el paso de los años, se convertiría en el Deportivo Saprissa.
Don Beto, el organizador
Roberto Fernández nació el 30 de abril de 1913 y tenía apenas 22 años cuando impulsó la creación del equipo que daría origen al Deportivo Saprissa.
Su experiencia no comenzó con el Monstruo. Antes había fundado y dirigido varios equipos de barrio, entre ellos el Real Argentino, conjunto con el que incluso llegó a competir con éxito en la Tercera División. Quienes lo conocieron recuerdan su facilidad para descubrir buenos futbolistas y organizar equipos.

La idea de crear un nuevo conjunto surgió después de un campeonato organizado por el equipo Lluvia de Oro. Motivado por ese torneo, decidió reunir a los mejores jugadores de su vecindario para formar un equipo que representara al barrio en futuras competencias.
Diversas versiones también le atribuyen la idea de colocar la “S” en el pecho de la camiseta, un detalle que con el tiempo se convertiría en uno de los símbolos más reconocibles del saprissismo.
Don Fausto y la conexión con don Ricardo
Mientras don Beto organizaba el equipo, Fausto Leiva aportaba otra pieza fundamental de la historia.
Además de ser el propietario de la zapatería donde se reunían los muchachos, había sido futbolista y conocía muy bien el ambiente del fútbol nacional. Durante su carrera defendió los colores de la Gimnástica Española, Club Sport La Libertad y Orión FC, y precisamente como jugador de la Gimnástica llegó a enfrentarse a Ricardo Saprissa.

Aquella relación de amistad resultó decisiva. Fue gracias a don Fausto y su relación con don Ricardo que lo pudieron contactar y convencer de respaldar al joven equipo, una decisión que terminaría cambiando la historia del fútbol costarricense.
La zapatería de don Fausto es recordada como el lugar donde nació Saprissa, y su papel como puente entre los fundadores y don Ricardo fue determinante para que el proyecto pudiera crecer.
Don Fausto falleció el 11 de octubre de 1959, pero su nombre permanece ligado a los primeros capítulos de la historia morada.
Una amistad que dio origen al Monstruo
El nacimiento de Saprissa no fue obra de una sola persona.
Don Ricardo aportó su nombre y su respaldo, pero detrás también estuvieron vecinos, amigos y colaboradores que creyeron en aquel proyecto desde el principio.
Don Beto aportó la organización, la visión deportiva y el entusiasmo para reunir al grupo. Don Fausto puso el punto de encuentro, la experiencia dentro del fútbol y el vínculo que acercó al equipo con Ricardo Saprissa. La combinación de esos esfuerzos permitió que aquel conjunto infantil comenzara un camino que, décadas después, llevaría al club a convertirse en el Mejor Club de Concacaf del Siglo XX.
Un legado que merece ser recordado
Con el paso de los años, los nombres de don Roberto Fernández y don Fausto Leiva quedaron un poco más alejados de los reflectores que otras figuras de la historia morada. Sin embargo, sin ellos es difícil entender cómo nació el Deportivo Saprissa.
En Monstruo Locura (y en la Comisión de Rescate Histórico) seguimos trabajando para reconstruir esas historias y rescatar la memoria de las personas que ayudaron a construir la identidad del club.
¿Conocés familiares de don Beto o don Fausto? ¿Conservás fotografías, documentos o recuerdos relacionados con ellos? Nos encantaría conocerlos para seguir preservando esta parte de la historia morada.



